Nuestro centro, como la congregación Filipense desde hace más de 30 años, apuesta por el trabajo consciente de la meditación en el aula.

El aprendizaje social y emocional es como una póliza de seguros para una vida sana, positiva y satisfactoria.

¿Qué es meditación o el mindfulness ?

Mindfulness, literalmente atención o conciencia plena, es una de las múltiples formas de meditación que se basa en centrar la mente en el momento presente, es decir, es una conciencia que se desarrolla prestando una atención concreta, sostenida y deliberada sin juzgar las experiencias del aquí y del ahora (Kabat-Zinn, 2013).

Meditar es enfocar la atención en algo concreto, ya sea un pensamiento, un objeto, la propia conciencia, el propio cuerpo, nuestros pensamientos…

Practicar la meditación con niños implica realizar multitud de actividades en las que los niños están enfocando su atención en su respiración, en algo que están viendo, en algo que están haciendo… con el objeto de, en primer lugar, calmar la mente.

Para qué les sirve a los niños meditar

Dice el Dalai Lama, que si le enseñáramos meditación a cada niño de ocho años, eliminaríamos la violencia en una sola generación. Sólo por esta razón merecería la pena intentarlo. Pero, ¿por qué es tan potente la meditación?

– Calma: El primer e inmediato efecto de la meditación en los niños es calmarse, tranquilizarse. Los niños, como los adultos, cuando están calmados, es cuando pueden enfocar su atención en lo que sea que vaya a ocurrir.

– Mayor concentración: De manera que una vez que se llega a la calma, el siguiente paso es el enfoque de la atención en aquello que deseo. Esto puede ser gestionar una emoción, hacer un ejercicio, atender a una explicación, ver una película, jugar con mamá y papá, planificar una acción, comprender a un amigo que tiene un problema, decir que no a algo que puede ser peligroso…

Efectivamente, la meditación ayuda a ‘estirar’ el músculo de la atención, y de este modo uno es más consciente de lo que ocurre dentro y fuera de uno mismo; de lo que desea, y de lo que no desea. De lo que siente y de lo que no siente. Y de lo que desean, sienten o hacen los otros.

15 beneficios que obtendrá tu hijo si medita

  1. Será más responsable, tanto de sus cosas materiales como de sus emociones, de su vida y de su felicidad.

  2. Se querrá más a sí mismo.

  3. Se podrá concentrar mejor al ser capaz de enfocar su atención hacia lo que desea, sin caer en los despistes.

  4. Tendrá menos ansiedad y menos estrés.

  5. Dormirá mejor.

  6. Será menos impulsivo.

  7. Tendrá más autoestima, y más seguridad y confianza en sí mismo.

  8. Mejorará su rendimiento académico.

  9. Mejorará la gestión de sus emociones.

  10. Mejorará sus relaciones sociales. Mostrará más empatía y gratitud.

  11. Mejorará su sistema inmunológico.

  12. Será menos violento.

  13. Será más capaz de enfrentarse a las frustraciones y a las dificultades, ya que desarrollará más capacidad de aceptación de lo que ocurre.

  14. Será feliz.

  15.  Sentará las bases de una madurez más sólida.

Ya hace mucho tiempo que se incorporaron con éxito los programas terapéuticos de reducción del estrés basados en el mindfulness (del inglés, MBSR) para sobrellevar el dolor crónico, aliviar el sufrimiento psicológico o mitigar la ansiedad y la depresión pero, en los últimos años, se han identificado los cambios cerebrales que producen este tipo de prácticas: 8 semanas de entrenamiento son suficientes para incrementar la actividad de la corteza prefrontal izquierda que está asociada al bienestar y la resiliencia (Davidson y Begley, 2012) o para aumentar la concentración de materia gris en regiones cerebrales que intervienen en procesos relacionados con la memorización y aprendizaje, la atención o la  regulación emocional (Hölzel et al., 2011)